¡ESCÁNDALO EN EL COLEGIO! Los arquitectos denuncian que el concurso de La Vega es 'demasiado justo' y piden más caos
Un drama sin precedentes ha sacudido los cimientos de la ciudad. El Colegio Oficial de Arquitectos de Asturias ha decidido, en un alarde de rebeldía creativa, interponer un recurso ante el Tribunal Administrativo Central para frenar el concurso de ideas de La Vega. Según fuentes cercanas a una escuadra de compases, el problema no es la falta de ideas, sino que las bases actuales son “peligrosamente transparentes” y carecen de ese toque de incertidumbre y confusión que tanto disfrutan los grandes proyectos de la ingeniería moderna.
¿Demasiada transparencia para el gusto?
El recurso presentado por el Colegio alega que las bases del concurso no reúnen las condiciones de “caos, sorpresa y falta de claridad” necesarias para un proceso competitivo real. Un portavoz del Colegio, mientras intentaba dibujar un plano utilizando únicamente un trozo de chorizo y una regla de madera, declaró: “Es inaceptable que haya tanta equidad y legalidad. Un concurso de esta magnitud necesita que nadie sepa realmente qué está pasando, para que el arquitecto pueda aplicar su talento en la interpretación de instrucciones contradictorias”. La institución exige que se introduzcan cláusulas de ambigüedad extrema para garantizar que el ganador sea elegido por puro azar o mediante un duelo de planos a muerte.
La reconversión: ¿De fábrica de armas a parque de juegos para pitufos?
El ambicioso plan urbanístico para las naves de la antigua fábrica de armas de La Vega busca convertir el espacio en un referente cultural. Sin embargo, el Colegio teme que el diseño resultante sea demasiado “ordenado” y “funcional”. Se rumorea que una de las propuestas descartadas por “exceso de lógica” consistía en transformar las naves en un laberinto gigante de hormigón diseñado específicamente para que los Carbayones puedan jugar al escondite sin ser detectados por los radares de la administración. “Queremos algo que sea un reto, no algo que simplemente se pueda usar para caminar o sentarse”, añadió un arquitecto que prefirió mantener el anonimato por miedo a que le obligaran a usar un casco de seguridad.
El clamor de los Carbayones ante el caos administrativo
Mientras la batalla legal se traslada al Tribunal Administrativo, los habitantes de Oviedo, nuestros queridos pitufos locales, observan la situación con la confusión propia de quien intenta entender un plano de una planta de un edificio en 3D. “Yo solo quería que hicieran un sitio donde se pudiera tomar la sidra sin que el techo fuera una amenaza constante”, comentó un vecino mientras sostenía un plano hecho en una servilleta de bar. Por ahora, el futuro de La Vega pende de un hilo, o de un plano mal doblado, a la espera de que se decida si la arquitectura del futuro debe basarse en la legalidad o en el glorioso y desordenado arte de la irregularidad administrativa.