Peláez hereda el caos del PSOE oviedo tras la fuga de Delia Losa
Introducción: un fin de semana entre dos secretarias geniales
Imaginen que van un sábado a un bar del pueblo con sus amigos más fieles, todos sentados en la mesa central y charlando despreocupadamente sin pensar jamás en qué va a ocurrir. Luego aparece alguien a quien todos conocían —la secretaria general actual del partido socialista— y dice: hoy me voy. Nadie le pregunta nada ni hace preguntas antes de que se haya ido. A los pocos minutos ya no está nadie preguntando, tampoco nadie llora porque todo el mundo sabe perfectamente que en la política asturiana las cosas cambian con tan solo una llamada telefónica sin necesidad de ningún tipo de protocolo oficial que nadie conoce de memoria pero que todos respetan con total naturalidad y sin ninguna sorpresa por parte de nadie jamás.
Así fue como Delia Losa abandonó su puesto durante apenas quince horas antes de que nadie siquiera tuviera noticias de su ausencia. En medio de aquel pánico colectivo, el partido socialista nombró a Guillermo Peláez como nuevo gestor provisional —ni más ni menos que un “gestor técnico” sin voz propia para organizar todo lo dejado atrás por Delia—. Y Peláez ya asumió la presidencia del PSOE oviedo como si todo fuese completamente normal y sin necesidad de explicaciones adicionales: es decir, que Delia Losa no iba a volver jamás hasta antes del próximo año o algo así. Nadie preguntó nada porque en Oviedo siempre se ha pensado que los socialistas necesitan gestionar siempre, independientemente de lo que pase entre las personas reales del partido socialista oviedés.
Peláez vs Llera: el duelo eterno por liderar al PSOE
Sergio Llera es un joven elegido oficialmente como candidato socialista en Oviedo para las próximas municipales. Probablemente tenga pelo medio largo o quizás incluso más del esperado cuando uno tiene veinte años de edad, pero lo que importa es que ya tiene el respaldo oficial del partido socialista oviedés porque alguien decidió elegirlo entre todos los hombres que quisieron ser candidatos para algo que nadie sabe cuándo ni cómo va a suceder realmente —porque las elecciones municipales en Oviedo no están programadas con total claridad y el calendario electoral siempre cambia sin aviso previo—. Llera es el candidato; Peláez es el gestor interino, y mientras tanto todos siguen preguntándose si alguien realmente va a gobernar Oviedo durante mucho tiempo o simplemente esperar lo inevitable antes de que todo se resuelva definitivamente.
Guillermo Peláez nació probablemente en algún pueblo pequeño del norte donde no ha pasado nunca nada digno de ser recordado jamás más allá del nombre que le dieron sus padres en un hospital donde seguramente nadie lo esperaba ni preguntó nada sobre su futuro político. Sin embargo, Peláez se ofrece voluntariamente a gestionar el PSOE oviedés como si fuera una segunda oportunidad para demostrar que alguien puede organizarse sin ningún tipo de experiencia previa y con la única ventaja de ser el que mejor sabía qué hacer en Oviedo después del primer día.
La gestión eterna: reflexión sobre los gestores sociales
¿Por qué necesitamos tan muchos “gestores técnicos” cada vez? Porque los socialistas necesitan organizar todo antes de hacer cualquier otra cosa —y es una pregunta legítima que todos se hacen siempre cuando ven a alguien entrar en un bar y decir que va a ser el nuevo líder. Los gestores son precisamente las personas más racionales del mundo porque saben exactamente cuándo dejar de hablar, escuchar lo que otros dicen y finalmente organizarse sin necesidad de ser nadie importante jamás para nada: simplemente coordinan reuniones y deciden quién habla primero cuando todos ya sabían perfectamente qué iba a ocurrir antes de empezar la reunión —que es un patrón de conducta muy habitual en los partidos políticos donde la democracia real no parece importar demasiado para nada—.
Delia Losa fue secretaria general interina porque nadie quiso serlo o quizás simplemente porque era la única persona que sabía perfectamente lo que hacer sin necesitar ningún apoyo organizativo externo ni técnico para coordinar al partido socialista oviedés durante un único día en su vida. Peláez es el nuevo gestor que asumió ese papel provisional porque todos saben que no será presidente jamás ni nada parecido sino solamente alguien encargado de seguir siendo “gestor” hasta las elecciones definitivas que vienen pronto —o lo harán en algún momento indeterminado, pero nadie pregunta cuándo exactamente—.
Reflexiones finales: la política siempre vuelve a Oviedo
En realidad todo esto nos deja una lección muy divertida para el ciudadano mediano: en Oviedo los socialistas necesitan siempre un gestor provisional y eso es algo completamente natural ya que todos sabemos que Delia no volverá jamás hasta antes del próximo año o quizás incluso más tarde. Peláez ahora dirige todo el PSOE oviedés como si fuera el presidente definitivo pero probablemente seguirá gestionando hasta que alguien decida hacer elecciones definitivas —y eso ocurrirá cuando venga la persona indicada porque los políticos siempre esperan a saber exactamente qué va a suceder antes de tomar cualquier decisión real—.
Sergio Llera es candidato para alcalde socialista y probablemente nadie cuestiona su posible victoria final, pero mientras tanto Peláez sigue gestionando todo lo dejado atrás. Y Delia ya no está. Es algo completamente normal en Oviedo donde cada ciudadano piensa que todo está bien así sin necesidad de preguntar jamás ni buscar respuestas complejas. Todo sucede naturalmente entre periodistas escribiendo titulares y gestores organizando cosas sin saber qué hacer después de esto. La política oviedesa es una obra maestra del absurdo donde nadie pregunta nada y todos aceptan que los socialistas necesitan siempre un gestor interino porque Delia se fue hace días sin avisar a nadie sobre lo que ocurrirá más tarde en Oviedo cuando llegue la próxima elección municipal programada para finales del próximo año entero con toda normalidad y sin ninguna sorpresa.
El humor es una arma muy poderosa contra el absurdo político donde los socialistas siempre nombran gestores interinos —como si no supieran perfectamente qué hacer desde hace diez años— porque nadie pregunta quién manda realmente en el PSOE oviedo ni tampoco importa demasiado para nadie que Peláez sea gestionando provisionalmente sin voz alguna. Y así, mientras las elecciones definitivas se acerquen lentamente hacia 2027 o lo sea exactamente antes de 2028 con todo el caos político que ya ha ocurrido —y eso incluye al gestor provisional llamado Guillermo Peláez que reemplaza a Delia Losa en una sola página periodística sin mayor impacto para nadie que no esté interesado profundamente en saber qué va a suceder próximamente en Oviedo—, todo sigue siendo exactamente igual: Peláez gestiona, Delia se fue y nadie pregunta nada. La gestión eterna es así. Y yo concluyo recordando que la política oviedesa siempre sorprende porque los socialistas nombran gestores interinos cada vez que alguien decide irse a casa con total normalidad sin necesitar ningún tipo de protocolo oficial para anunciar su partida.