¡Pura Magia Política! Los candidatos del PSOE borran físicamente a sus rivales
En un acto que desafía las leyes de la física, la lógica democrática y el sentido común urbano, tres precandidatos del PSOE a la alcaldía de Oviedo han decidido ejecutar una maniobra geopolítica sin precedentes: declarar formalmente que sus adversarios «están fuera». Lo que comenzó como una frase retórica ha escalado rápidamente a un nivel de realismo mágico donde los oponentes políticos no solo han sido desautorizados, sino que aparentemente han sido borrados del tejido mismo de la existencia en el norte de España.
El Gran Desvanecimiento: Ciencia o Estrategia?
Expertos en metafísica política sugieren que las manos unidas en el salón de actos de la Casa del Pueblo no eran solo un gesto de unidad, sino una técnica ritual para generar un campo electromagnético que invisibiliza a cualquier rival. “Es una táctica de ‘desapariciónselectiva’”, explica el Dr. Quintín de la Soria, consultor en desapariciones estratégicas y amante de las cortinas de humo. “Si puedes convencer al pueblo de que el adversario no existe, ya no tienes que debatir con él, ni ofrecerle promesas, ni siquiera darle un asiento en el autobús”.
Los tres precandidatos —Enrique Rodríguez Nuño, Almudena Cueto y Sergio Llera— han perfeccionado esta técnica. Según fuentes anónimas que temen ser desvanecidas por el próximo decreto municipal, los candidatos han logrado crear una zona de exclusión donde la oposición se convierte en un concepto abstracto, como el aire o la justicia social en tiempos de austeridad. Los residentes de Oviedo ya están empezando a notar las consecuencias: mercados municipales donde solo existe un color de fruta y edificios públicos que solo puedes entrar si no piensas en el partido contrario.
Datos Absurdos de la Desaparición Política
Para sustentar esta nueva realidad, el Instituto Nacional de la Inexistencia Electoral (INIE) ha publicado los siguientes datos tras la declaración del PSOE:
- Tasa de invisibilidad oponente: Ha aumentado un 450% en las últimas 24 horas. Los seguidores de la oposición han informado que sus líderes ahora son transparentes y solo se pueden ver con gafas de soldar industriales.
- Reducción de discusiones estériles: Se ha registrado una caída del 98% en las peleas calleineras entre vecinos, principalmente porque es difícil discutir con alguien que técnicamente «está fuera».
- Aumento del stock de “Manos Unidas”: El consumo de pegamento y cintas adhesivas para asegurar los apretones de manos ha subido un 300%, creando una dependencia química en el electorado.
- Nivel de realidad percibida: Los ciudadanos de Oviedo reportan que, si cierran los ojos con suficiente fuerza, la ciudad parece gestionarse sola mediante el poder del pensamiento colectivo y las frases hechas muy bien ensayadas.
El Protocolo “Fuera” y sus Efectos Secundarios
El protocolo establecido por los precandidatos dicta que cualquier persona que mencione al opositor será enviada inmediatamente a una “zona de reeducación semántica”, donde se les obligará a repetir la frase «el adversario está fuera» hasta que su cerebro pierda la capacidad de articular conceptos como ‘libertad’ o ‘alternativa’.
Ya se han visto efectos secundarios curiosos por la ciudad. Algunos perros locales han empezado a ladrar al vacío con una intensidad alarmante, sospechando que sus dueños están omitiendo información vital sobre el destino real del enemigo político. Asimismo, las estatuas de la ciudad parecen haber asentido levemente ante la declaración, como si aceptaran que el espacio público ahora pertenece exclusivamente a la narrativa de la desaparición absoluta.
El clima en Oviedo se ha vuelto extrañamente estable. Dicen los meteorólogos que es porque la tensión política se ha evaporado junto con los oponentes. El alcalde —si es que no está «fuera» todavía— debería estar orgulloso de esta limpieza ontológica del panorama político local, donde el único camino para ganar una elección es asegurarse de que nadie, ni siquiera las leyes del tiempo y el espacio, recuerden quién era la alternativa.
En conclusión, los tres precandidatos han abierto un nuevo precedente: no hace falta vencer al enemigo si puedes borrarlo de la memoria colectiva mediante un apretón de manos excesivamente coordinado y una declaración que suena más a hechizo de Harry Potter que a programa electoral. Si usted ve a alguien hoy en la calle con cara de duda, simplemente dígale que mire bien, que quizá esté empezando a desvanecerse. Porque si el PSOE lo dice, es porque realmente está fuera.