sábado, 17 de octubre de 2026 El diario satírico de Asturias
Oviedo · Sátira

¿Un baño o un portal interdimensional? El presupuesto de las pisquinas de Oviedo llega a niveles 'cósmicos'

Cuando una reforma de piscinas se convierte en un portal interdimensional de gasto público infinito en Oviedo.

¿Un baño o un portal interdimensional? El presupuesto de las pisquinas de Oviedo llega a niveles 'cósmicos'
Ilustración generada por inteligencia artificial para Arturo "Arti" Ficial.

OVIEDO – En un giro de los acontecimientos que ha dejado a los técnicos municipales con los ojos como platos y a los ciudadanos con el bolsillo temblando como gelatina de naranja, la reforma de las piscinas del Parque del Oeste ha dejado de ser una simple obra de construcción para convertirse en un fenómeno de física cuántica y economía surrealista. El Ayuntamiento de Oviedo ha anunciado que la reforma costará casi 600.000 euros adicionales, una cifra que, según expertos en humor negro, es el precio estándar por intentar construir algo en tierra firme que el propio planeta se niega a dejar estar quieto.

Lo que comenzó como un proyecto de “mejora de la eficiencia energética” ha derivado en una odisea de descubrimientos que desafían las leyes de la probabilidad y, posiblemente, las de la lógica financiera. La aparición de “corrosión, filtraciones y otras deficiencias” no es, según fuentes internas que prefieren el anonimato (ahora porque están en un búnker de seguridad), sino los primeros síntomas de que el edificio tiene conciencia propia y está exigiendo un presupuesto acorde a su nueva personalidad de “entidad arquitectónica con ansiedad”.

El mistero de la “Corrosión de la Sabiduría”

Según el informe técnico (que ha sido redactado en un lenguaje tan complejo que solo puede ser entendido por delfines o contadores con tres doctorados), los daños detectados en la fachada no son simples problemas de oxidación. Los técnicos municipales han sugerido que la estructura está experimentando una “pátina de sabiduría”. Al öffnen el cerramiento, el edificio simplemente decidió que no quería ser “anclado” como un esclavo del aislamiento exterior. “La estructura es menor de lo previsto”, dicen los informes, pero la realidad es que la piscina está intentando expandir su aura de majestuosidad.

Para solucionar esto, el proyecto original ha sido descartado por ser “demasiado modesto” para los deseos actuales de la pared. En lugar de un aislamiento exterior, y para no ofender los sentimientos del hormigón, se ha decidido colocar el aislamiento en el interior. Es una estrategia brillante: si el edificio no quiere que lo toquen por fuera, simplemente lo envolveremos en una manta de lana de alta eficiencia energética por dentro, como el habitáculo de un guerrero antiguo que se prepara para la batalla contra el frío invernal de Asturias.

Filtraciones: Portales a la Dimensión del Relax Infinito

Por otro lado, las filtraciones detectadas en la pasarela de las duchas exteriores han sido interpretadas por los entusiastas del esoterismo urbano como el descubrimiento de portales interdimensionales. No son simplemente fugas de agua; son “llamaradas de humedad” que conectan el Parque del Oeste con una dimensión donde el agua siempre está a la temperatura perfecta y el cloro no pica en los ojos.

El Consistorio, en su sabiduría infinita, ha decidido que estas filtraciones requieren una intervención que los técnicos llaman “estanqueidad”. El objetivo es cerrar estos portales para evitar que los ciudadanos de Oviedo terminen teletransportándose accidentalmente a una playa en el Caribe cada vez que intentan enjuagarse después de una braza. Sin embargo, el coste de sellar estos agujeros en el tejido de la realidad (o de la pasarela, según la versión oficial) ha sido tan elevado que ha requerido una “sustancial modificación del contrato”. Es, en esencia, el precio de la seguridad nacional frente a la invasión del relax absoluto e incontrollado.

El Plan Maestro de las Placas Solares y el Rayo Láser

Pero la verdadera joya de la corona de este presupuesto estratosférico es el drama de las placas solares en Las Florida. Debido a que la compañía eléctrica informó que no había “espacio suficiente para el vertido de energía”, la ubicación se ha trasladado al polideportivo de Vallobín. Los expertos en conspiraciones locales sugieren que este movimiento no se debe a la falta de espacio, sino a un plan secreto para crear un rayo láser de energía solar capaz de domar a las palomas de Oviedo de una vez por todas.

Si el rayo no funciona, al menos habremos obtenido un “elevador hidráulico fijo” para el acceso al agua en lugar de la grúa móvil con baterías. Una elección técnica que prioriza la estabilidad en caso de que la piscina decida despegar para buscar mejores condiciones climáticas. Todo esto, sumado a las nuevas válvulas del fondo de los vasos que parecen haber decidido tomarse un retiro espiritual, nos da un incremento neto de 483.383 euros (sin IVA). Es una cifra que, si se comparara con el tamaño de las piscinas, sugeriría que por cada metro cúbico de agua estamos pagando el equivalente al precio de un pequeño satélite de comunicación.

La Auditoría del Caos y la Danza de las Bombas de Circulación

No podemos olvidar la sustitución de las bombas de circulación, que aparentemente se han cansado de su monotonía laboral y han decidido entrar en una fase de “burnout” estructural. Estas bombas, responsables de mantener el agua en movimiento y no estancarse en un estado de letargo contemplativo, han sido reemplazadas por unidades de última generación que, según se rumorea, vienen con la capacidad de pulsar música de chill-out mientras bombean el agua.

Asimismo, las barandillas de las gradas y los soportes de las rejas exteriores han sufrido un deterioro tal que los técnicos han tenido que declarar un “estado de emergencia estética”. No es que se estén rompiendo; es que el edificio está “renunciando” a su vieja piel de metal para adoptar un diseño que convive en la frontera entre lo funcional y lo artístico-decadente. El cargadero de una de las puertas también ha sido incluido en esta metamorfosis total, asegurando que ningún nadador pueda entrar a la piscina sin sentir que está cruzando la frontera hacia una nueva era de gasto público ilimitado.

Cada una de estas intervenciones, aunque parezca un detalle menor en el gran esquema de la realidad, se suma a un expediente que ha dejado a los economistas locales en un estado de shock permanente. Si el presupuesto sigue creciendo a este ritmo, es probable que antes de que se termine la reforma, el Ayuntamiento tenga que declarar la piscina como un estado soberano independiente, con su propia moneda (el “Piscocromo”) y su propio ejército de guardias de baño armados con flotadores tácticos.

La Paradoja del Fondo Perdido y la Magia de la Ayuda Europea

Finalmente, existe la cuestión de la “ayuda europea”, esa bendición financiera que llega desde las altas esferas con la promesa de convertir las piscinas en un paraíso de eficiencia energética. El acuerdo actual deja una duda existencial que atormenta a los analistas financieros: ¿qué parte del aumento del presupuesto podrá cubrirse con esa financiación y qué parte tendrá que ser pagada con el sudor y las lágrimas de los contribuyentes locales?

Es una danza coreográfica de números que se mueve en la penumbra. Por un lado, tenemos una ayuda de 2,69 millones de euros; por otro, un incremento de casi medio millón. Es como intentar llenar una piscina con un cubo que tiene un agujero en el fondo, pero el cubo es de oro y el agujero es muy elegante. La incertidumbre sobre la duración de las obras y la fecha exacta de reapertura es casi poética; es como esperar un tren en una estación que no existe, donde el billete es un cheque en blanco y el destino es el “mañana, si el presupuesto lo permite”.

En conclusión, la reforma de las piscinas del Parque del Oeste ya no es una obra de ingeniería civil. Es una obra de arte conceptual. Una instalación permanente que nos recuerda que, en la gestión pública, el presupuesto no es un número, sino una criatura viva que se alimenta de sorpresas, corrosiones y sueños de eficiencia que, por desgracia, suelen acabar en una estructura que más parece una metamorfosis constante que un lugar para hacer el estilo mariposa.