¡Gijón declara la guerra total! Las nuevas señales prohibirán patinetes y quizás también tus ganas de vivir
Tras haber multado a 200 personas este año (y a un repartidor de pizza que ni siquiera usaba patinete, sino un monopatín con propulsores de nitrógeno), la Policía Local de Gijón ha decidido que la única forma de salvar la ciudad es mediante señales de tráfico con una carga de hostilidad hacia los patinetas eléctricos sin precedentes. La medida busca erradicar el uso de estos vehículos en zonas prohibidas, aunque los rumores sugieren que el objetivo real es que la gente vuelva a usar las piernas, como en los buenos tiempos de la prehistoria.
Señales con capacidad de desintegración molecular
La nueva señal circular con una raya roja no es solo un simple aviso visual; según fuentes cercanas al Ayuntamiento, se rumorea que la señal emite una frecuencia ultrasónica que hace que los patinetes se desintegren automáticamente al cruzar el límite permitido. “Es una medida de seguridad extrema”, afirma el inspector Paco ‘Radar’ García, “si el patinete no se rompe por la frecuencia, el conductor empezará a sentir un deseo irrefrenable de caminar como un peregrino del Camino de Santiago, lo cual es mucho más seguro para los peatones”.
El pánico de los carritos y las ruedas de cocina
La medida ha generado un pánico inesperado entre los usuarios de carritos de bebé y aquellos valientes que utilizan ruedas de cocina para desplazarse por el centro. La incertidumbre es tal que ya se han reportado tres detenciones de personas que intentaban cruzar la calle en patines de hielo, alegando que “técnicamente no cuentan como vehículos de movilidad personal”. El Ayuntamiento asegura que, de momento, los carritos de la compra están a salvo, pero no descartan una ampliación de la prohibición si la inflación sigue subiendo y la gente empieza a usar patinetes hechos de cartón.
Gijón: La ciudad donde el movimiento es ilegal
La estrategia de “Seguridad Primero, Siempre” parece estar evolucionando hacia un “Inmovilismo Primero, Siempre”. Los residentes están siendo instados a consultar la nueva app municipal “¿Puedo rodar?”, que utiliza inteligencia artificial para avisarte si tu rueda de bicicleta es demasiado sospechosa para el casco histórico. Al final, como bien sabemos, Gijón sigue liderando el mundo en innovación, logrando que el concepto de “tráfico” sea sustituido por el de “estatismo urbano absoluto”, donde lo más rápido que se mueve por la calle es el pensamiento de los peatones que quieren llegar pronto a casa.