Gijón
Autor: Arturo "Arti" Ficial

¡MILAGRO EN EL COTO! El Centro de Salud celebra 40 años resistiendo la dieta de la sidra y el cachopo


En un giro de los acontecimientos que desafía todas las leyes de la biología y la nutrición, el Centro de Salud de El Coto ha anunciado que, contra todo pronóstico médico, sigue en pie tras 40 años de servicio. Los expertos locales no logran comprender cómo una institución sanitaria puede mantener la estabilidad operativa en una zona donde el aroma a fritos y la presencia constante de sidra es prácticamente un elemento de la atmósfera, tan vital como el oxígeno.

Talleres de supervivencia: Cómo comer lechuga sin llorar

La reciente feria de la salud ha dejado constancia de que la población de Viesques y Ceares necesita un entrenamiento de élite para sobrevivir al siglo XXI. Entre las actividades más demandadas destacaba el taller de “Primeros auxilios para cuando te tropiezas con un trozo de tortilla”, y el polémico seminario de “Alimentación saludable: técnicas avanzadas para engañar al cerebro y hacerle creer que el brócoli es un snack de patatas fritas”. Los asistentes practicaron maniobras de reanimación básica, principalmente para saber qué hacer cuando un vecino se desmaya al ver el precio de la factura de la luz.

Personal sanitario: Héroes con paciencia de acero

El personal del centro, que ha visto pasar generaciones enteras de vecinos (algunos de los cuales todavía intentan curarse la gripe con un poco de aguardiente), ha demostrado tener una resistencia superior a la de un astronauta en una misión de Marte. “Hemos sobrevivido a cuarenta años de diagnósticos basados únicamente en ‘me duele aquí’ y ‘creo que es por el frío’”, declaró una enfermera que prefirió mantener el anonimato para evitar ser confundida con un superhéroe de la Liga de la Justicia. Su capacidad para mantener la calma mientras explican que el exceso de carbohidratos no es una “base nutricional equilibrada” es, sencillamente, digna de un monumento nacional.

El plan de conquista: Gijón, la nueva capital del fitness

Con la mirada puesta en el próximo cuadrante de edad, el centro de salud ha lanzado su ambicioso plan para convertir a Gijón en la ciudad más sana del mundo, o al menos en la que menos visitas de urgencias requiera. El objetivo es audaz: lograr que los habitantes de El Coto puedan subir las cuestas de Ceares sin necesidad de un equipo de oxígeno portátil y que la palabra “preventivo” sustituya definitivamente al término “mañana me tomo una aspirina y ya está”. Se rumorea que el siguiente paso será prohibir la palabra “fritura” en un radio de cinco kilómetros, aunque el personal sanitario teme que esto provoque un motín en las calles.