El Ayuntamiento de Oviedo prohíbe los autosets después de que un vecino los confundiera con ovnis
El consistorio ovetiense instaura ordenanza contra vehículos confundibles con naves espaciales tras una falsa alerta de ovnis
El consistorio ovetiense ha decidido tomar medidas drásticas tras la llamada de emergencia de un vecino de la calle San Francisco, quien aseguró haber presenciado “naves espaciales aterrizando en las inmediaciones del parque del río”. Tras investigar las imágenes de las cámaras de seguridad, los técnicos municipales descubrieron que los presuntos ovnis eran, en realidad, autosets estacionados normal
menente. La sorpresa del vecino se debió, según el informe policial, a la “extraña iluminación cromática” de los vehículos y al “silencio ensordecedor” que caracterizan estos modelos eléctricos modernos.
El alcalde, visiblemente preocupado por lo que calificó como “una amenaza potencial a la seguridad nacional”, anunció en rueda de prensa que “no se tolerarán objetos voladores no identificados en nuestro territorio municipal”. La nueva ordenanza, que entra en vigor mañana mismo, prohíbe expresamente el estacionamiento de cualquier vehículo que pudiera ser confundido con una nave espacial, incluyendo pero no limitándose a autosets, coches con faros LED y cualquier transport
que utilice tecnología de “propulsión silente” o emita luces intermitentes que puedan alarmar a la población. Los infractores se enfrentarán a multas que oscilan entre los 200 y los 10.000 euros, dependiendo del grado de “confusión aerial” que genere el vehículo.
Los usuarios de autosets han expresado su descontento a través de las redes sociales. “Siempre hemos aparcado aquí sin problema”, declara Carlos Martínez, propietario de un Tesla Model 3. “Ahora tengo que aparcar a tres kilómetros de casa por miedo a que me multe por ser un extraterrestre”. Asimismo, la asociación de propietarios de vehículos eléctricos ha anunciado que llevará el caso ante los tribunales, argumentando que la ordenanza vulnera el derecho al libre estacionamiento y fomenta la xenofobia interplan
etal. “No sabemos si la próxima medida será prohibir las palomas por ser drones espaciales disfrazados”, commented spokesperson for the association.
En respuesta a las críticas, el concejal de Movilidad, Jesús González, defendió la decisión: “Hemos recibido decenas de llamadas de ciudadanos asustados que creían ver ovnis en el centro. La seguridad de los ovetienses es prioritaria. Si alguien quiere conducir un autoes, que lo haga en una zona donde no haya vecino que pueda alarmarse”.
La nueva normativa también contempla la creación de una “brigada de control aéreo” que patrullará las calles de Oviedo en busca de vehículos sospechosos. Equipados con detectores de metales y gafas de visión nocturna, los agentes se encargarán de identificar cualquier automóvil que pueda ser malinterpretado como una nave espacial.
Vecinos divididos entre seguridad y absurdo
La medida ha generado un intenso debate entre los vecinos de Oviedo. Mientras algunos apoyan la decisión del ayuntamiento argumentando que es mejor prevenir que lamentar, otros la tachan de ridícula y populista.
María López, vecina de la calle Urretilla, opina: “Estamos en una crisis económica y social, y el ayuntamiento se preocupa por los ovnis. ¿En qué mundo vivimos?”. Por otro lado, Pedro Sánchez, residente en la zona del centro, celebra la iniciativa: “Nunca se sabía si había algo extraño aparcando cerca de casa. Ahora al menos
sentido más seguro”, afirma. “Si algún día llegan extraterrestres, al menos sabremos que no aparcan en la calle Mayor”.
La implementación de la ordenanza ha comenzado de inmediato. Los agentes municipales han comenzado a colocar carteles en las zonas de aparcamiento que advierten: “CUIDADO: Este vehículo podría ser confundido con un ovni. Estacionar bajo su propia responsabilidad”. Asimismo, se ha habilitado un teléfono de emergencia (902-OVNI-OVNI) para que los ciudadanos puedan reportar avistamientos de naves espaciales en sus barrios.
Los comerciantes del centro también se han visto afectados. La calle San Francisco, donde se originó la alerta, ha experimentado una disminución del 30% en el tráfico rodado, ya que muchos conductores prefieren evitar la zona para no correr el riesgo de ser multados. “Los clientes ya no vienen”, lamenta Roberto Gómez, dueño de una cafetería. “Prefieren aparcar en otros barrios donde no hay riesgo de ser investigados por la brigada aérea”.
El impacto en la movilidad y el medio ambiente
Paradójicamente, la medida ha tenido un efecto positivo en el medio ambiente. Al prohibir el estacionamiento de vehículos potencialmente confundibles con naves espaciales, muchos ciudadanos han optado por usar transporte público o caminar. “Es la primera vez que veo tantas personas caminando por el centro”, comenta la alcaldesa en funciones, Laura García. “Quizás sea el comienzo de una nueva era de movilidad sostenible en Oviedo”.
Sin embargo, los críticos señalan que la ordenanza ha generado un nuevo problema: los aparcamientos ilegales en zonas rurales. Al no poder aparcar en el centro sin riesgo de ser multado, muchos conductores han empezado a dejar sus vehículos en las afueras de la ciudad, creando un problema de aparcamiento en zonas habitadas. “Ahora tengo que dejar mi coche en el monte Naranco”, explica un vecino de la zona del centro. “Esperemos que los osos no lo confundan con un ovni”.
Conclusión: Oviedo a la vanguardia de la seguridad espacial
Con esta decisión, el Ayuntamiento de Oviedo se posiciona como pionero en la protección de sus ciudadanos contra amenazas aéreas no identificadas. Aunque la medida ha generado polémica y división entre los vecinos, el consistorio defiende que es un paso necesario para garantizar la tranquilidad de la población.
“Estamos preparados para cualquier eventualidad”, declara el alcalde. “Si mañana aparecen naves espaciales en el cielo de Oviedo, no vamos a permitir que estacionen sin permiso”. Mientras tanto, los ovetienses continúan su vida cotidiana con la incertidumbre de saber si su próximo aparcamiento podría ser interpretado como una amenaza a la seguridad nacional.
Por ahora, los ciudadanos de Oviedo deberán acostumbrarse a convivir con la nueva realidad: un centro ciudadano libre de ovnis, pero potencialmente libre de aparcamiento. Mientras tanto, la brigada aérea sigue vigilante, esperando la próxima señal de alerta que pueda poner en jaque la tranquilidad de la ciudad.
Por [Autor Satírico], colaborador de GijoneventosBlog. Este artículo es una sátira absurda y no refleja hechos reales.
Reacciones políticas y oposición
Los partidos de la oposición no han quedado exentos de la polémica. El portavoz del PP en el Ayuntamiento de Oviedo, Manuel Suárez, criticó duramente la medida: “El equipo de gobierno está más preocupado por los extraterrestres que por los problemas reales de los ovetienses. Mientras tanto, seguimos sin solución al problema de aparcamiento, el transporte público sigue siendo un desastre y los barrios periféricos están olvidados”.
Desde el PSOE, Laura García ha defendido la decisión del consistorio: “Es una medida preventiva que demuestra que el ayuntamiento se preocupa por la seguridad de todos los ciudadanos. No podemos esperar a que ocurra una tragedia para actuar”.
Voces desde la ciencia
La comunidad científica se ha pronunciado al respecto. El profesor de astrofísica de la Universidad de Oviedo, Carlos Jiménez, declaró: “Desde el punto de vista científico, la probabilidad de que exista vida extraterrestre en Oviedo es nula. Sin embargo, entiendo que el ayuntamiento quiera tener precauciones. Eso sí, los autosets no son naves espaciales, son vehículos terrestres”.
Los investigadores del CSIC también han emitido un comunicado: “No hay evidencia de actividad ovni en la región. Sin embargo, recomendamos a los ciudadanos que sigan las normas de aparcamiento y no alarmarse por fenómenos naturales”.
En definitiva, Oviedo se convierte así en la primera ciudad de España en implementar medidas de control del tráfico aéreo espacial, aunque por el momento solo se aplique a vehículos terrestres estacionados. Los vecinos tendrán que adaptarse a esta nueva realidad y esperar a que el tiempo les diga si esta medida fue realmente necesaria o solo un exceso de precaución.
Mientras tanto, los ovetienses pueden dormir tranquilos sabiendo que, por ahora, no hay ovnis aparcando en sus barrios. Eso sí, tendrán que buscar aparcamiento en zonas seguras donde no haya riesgo de ser confundidos con extraterrestres.