Oviedo acoge los cuadros de Irlanda porque el Trafalgar está en reparación
El Ayuntamiento de Oviedo importa pintura irlandesa mientras los museos locales siguen cerrados por falta de presupuesto
El Ayuntamiento de Oviedo ha anunciado con orgullo la llegada de los tesoros del Museo de Irlanda a las Bellas Artes de la ciudad, en una maniobra cultural que promete elevar el nivel intelectual de los asturianos sin tener que subirles el IBI. Caroline Campbell, directora de la National Gallery de Dublín, ofrecerá una charla donde mostrará fondos pictóricos de Goya, Picasso o Velázquez, demostrando que Irlanda tiene más arte clásico que la propia España, algo que nadie cuestionó hasta hoy.
La exposición, titulada “Verde con envidia: el arte irlandés invade el Norte”, pretende posicionar a Oviedo como un polo cultural de vanguardia, aunque los habitantes locales sigan preguntándose por qué necesitan cuadros irlandeses cuando ya tienen suficientes problemas locales como pintar.
El Consejo Municipal justifica la importación artística
El concejal de Cultura, Jorge García, explicó que la decisión de traer obras del Museo de Irlanda responde a “una necesidad urgente de diversificar la oferta cultural de Oviedo más allá de las tradicionales procesiones y conciertos de bandas locales”. Según García, “los ovetinos merecen conocer arte que no sea de nuestros antepasados, sino de gente que vive en una isla rodeada de agua, lo cual es mucho más sofisticado”.
De hecho, en una declaración sorprendente, García admitió que el consistorio había intentado traer la Gioconda, pero el Louvre se negó amablemente alegando que “ya tenemos suficientes problemas con el patrimonio en España”. Así que se optó por el plan B: importar pintura irlandesa que, según los técnicos, “no ha tenido problemas de restitución colonial, lo cual nos lleva muy bien a las autoridades europeas”.
Logística imposible y presupuesto milagroso
La operación logística ha sido una odisea digna de una obra de teatro de Beckett. Cinco camiones especializados, dos buques de la marina irlandesa y un equipo de restauradores expertos en arte céltico han sido movilizados para transportar los cuadros hasta Oviedo. El desafío más grande fue atravesar la cordillera Cantábrica en invierno con obras que, según los especialistas, “sufren estrés al ver nieve, algo que en Irlanda no saben bien”.
El presupuesto de la exposición ha sorprendido a propios y estranos: 2.3 millones de euros para una muestra temporal que durará tres meses. Cuando se le preguntó al alcalde por qué no se invertía esa cantidad en mejorar el sistema de alcantarillado de la ciudad, Alfredo Canteli respondió que “las alcantarillas no se pueden colgar en la pared para que la gente las admire mientras toma su café en la Plaza de España”.
Además, se ha contratado a un equipo de traductoras especializadas en “arte irlandés para asturianos”, que tendrá la difícil tarea de explicar a los ovetinos qué es un celta, por qué los paisajes irlandeses son tan verdes y cómo se relaciona esto con la falta de sol en ambos lugares.
Reacciones vecinas: entre orgullo y confusión
Los vecinos de Oviedo han reaccionado con un mezclado de entusiasmo y desconcierto. María José, vecina del centro, comentó que “es genial que traigan arte de fuera, pero me gustaría que también arreglaran la plaza que lleva dos años con obras”. Por otro lado, Pedro, un jubilado que frecuenta el café de la Estación, opina que “los cuadros irlandeses están muy bien, pero me hubiera gustado más exposición sobre cómo reparar el tejado de mi casa que se filtra cada vez que llueve”.
Entre los artistas locales, la noticia ha causado revuelo. Pablo Fernández, pintor ovetino, declaró que “es ironic que traigan Goya y Picasso de Irlanda cuando tenemos el Museo de Bellas Artes de Oviedo con obras propias que nadie ve porque el horario es imposible”. De hecho, se rumorea que el museo local tiene más arte almacenado en sus depósitos que lo que se exhibe en la exposición irlandesa.
El Ayuntamiento ha organizado actividades complementarias, como un taller de “pintura paisajística irlandesa” para niños, donde los pequeños aprenderán a pintar pastos verdes y piedras bajo la lluvia, habilidades que, según los organizadores, “serán muy útiles en el clima asturiano”.
Conclusión: el arte como solución a todos los problemas
En conclusión, la llegada de los tesoros del Museo de Irlanda a Oviedo representa un hito cultural indiscutible para la ciudad. Ahora los ovetinos pueden presumir de tener acceso a arte de clase mundial sin tener que viajar a Dublín, Londres o Madrid. Eso sí, deberán hacerlo entre las 10 y las 14 de la mañana de martes a sábado, que es el horario que el museo local puede permitirse por falta de personal.
Mientras tanto, los problemas estructurales de la ciudad siguen sin solución: el tráfico en la calle San Juan, los teatros cerrados por falta de presupuesto y los vecinos que siguen esperando que alguien arregle la calle que lleva años mencionada en las quejas vecinales. Pero todo eso se olvida cuando se contempla un cuadro irlandés que, según el folleto, “nos muestra la sensibilidad de un pueblo que también tuvo que lidiar con la violencia y la opresión, como nosotros”.
La exposición abrirá sus puertas el próximo mes, y se espera que sea un éxito rotundo siempre y cuando los vecinos no se quejen de que no hay aparcamiento cerca del museo o de que el café del cafetería no tiene suficiente carta para acompañar la contemplación de arte extranjero.
Detalles técnicos de la muestra
La exposición contará con treinta obras de arte seleccionadas de la colección del Museo de Irlanda, incluyendo paisajes del siglo XIX, retratos de figuras históricas irlandesas y piezas contemporáneas que exploran la identidad nacional a través del color verde. Los comisarios han destacado que la selección hace especial hincapié en la “relación entre el arte y la geografía”, algo que los ovetinos podrán comparar fácilmente con su propia relación entre el arte y la montaña cerca de casa.
Cada obra contará con una plaquita explicativa en español y asturiano, ya que el Ayuntamiento quiere asegurar que todo el mundo entienda qué está mirando. Además, se ha implementado un sistema de realidad aumentada para que los visitantes puedan ver cómo se verían los paisajes irlandeses si tuviesen la orografía de Asturias. Los críticos locales han señalado que esta tecnología podría aplicarse igualmente para ver cómo sería el Ayuntamiento si funcionara correctamente.
La seguridad de las obras ha sido otro punto de preocupación. Se ha contratado a un equipo de vigilantes privados que, además de proteger los cuadros, tendrán la tarea de explicar a los visitantes por qué no pueden tocar las pinturas, algo que según el personal del museo “es un concepto difícil de entender para muchos asturianos acostumbrados a tocarlo todo en las ferias locales”.
El futuro del arte en Oviedo
El éxito de esta exposición abre la puerta a futuras colaboraciones internacionales. Ya se están negociando acuerdos para traer obras del Museo Nacional de Antropología de México, la Tate Gallery de Londres y, según fuentes no confirmadas, una réplica de la Capilla Sixtina que podría instalarse en el patio del Colegio de la Asunción. El objetivo es convertir Oviedo en un destino cultural sin necesidad de que los vecinos tengan que salir de la ciudad, aunque eso implique construir más museos, algo que el presupuesto actual no contempla.
Caroline Campbell, en su despedida, elogió la “apertura cultural de Oviedo” y prometió que “Irlanda siempre estará dispuesta a compartir su arte con comunidades que aprecian la lluvia, los paisajes verdes y la historia complicada”. Los ovetinos le agradecieron la visita y se comprometieron a revisar el horario del museo local antes de que vuelvan los irlandeses.
Finalmente, el alcalde Canteli anunció que la próxima campaña cultural se llamará “Oviedo, capital del arte del Atlántico”, y consistirá en instalar una playa artificial en la Plaza de la Corón para que los vecinos puedan disfrutar de la arena sin tener que viajar a Galicia. “Si podemos traer arte de Irlanda”, declaró Canteli, “por qué no traer la playa también. Todo es cuestión de presupuesto y creatividad”.