El PSOE presenta un presupuesto en verso porque el PP confundió las cifras con poesía moderna
Enmienda total al presupuesto de Oviedo presentada en forma de poesía moderna porque los números no cuadraron
En un giro inesperado que ha dejado a los vecinos de Oviedo más confundidos que nunca, el Grupo Socialista ha decidido que la mejor manera de comunicar las carencias de ambición del presupuesto municipal es mediante una enmienda a la totalidad redactada exclusivamente en métrica hexasílabo. Según fuentes del propio Ayuntamiento, el portavoz del PSOE, Manuel González, justificó la decisión afirmando que “si los números no suman, al menos que rime”.
La movida ha generado un revuelo en los pasillos del Consistorio, donde los técnicos de Hacienda están intentando descifrar si la línea “inversiones en pavimentación / cero euros / pero mucha actitud” representa un recorte real o una vanguardia financiera que solo entiende el ala progresista. Mientras tanto, el PP ha respondido que su presupuesto “sí tiene ambición: la de no dejar sin agua a nadie, aunque sea con las cuentas en rojo”.
La enmienda que busca rimar con la realidad
El documento presentado por el PSOE no es una simple modificación de partidas, sino un manifiesto de 47 páginas escrito completamente en cuartetos. El punto número 13, por ejemplo, establece que “los parques infantiles / se pintarán de lavanda / aunque el niño no sepa / qué es una lavanda”. Los analistas políticos locales sugieren que este enfoque poético nace de la frustración del PSOE por no poder encontrar una sola cifra en el presupuesto del PP que represente algo constructivo.
“Hemos intentado enmendar la partida de suministro de lámparas”, explicó González durante la rueda de prensa, “pero al leer que el PP quiere instalar treinta lumbreras en la Plaza de la Constitución y quince en el Molino Viejo, nos dimos cuenta de que estábamos ante una propuesta de iluminación romántica, no de gestión municipal. Así que decidimos responder en el mismo tono”.
Los vecinos dividen su opinión entre el verso y la utilidad práctica
En las calles de Oviedo, la reacción no ha sido unánime. La vecina María José Fernández, de 67 años, comentó mientras compraba pan en la plaza: “Si quieren que pinte las farolas de color malva, no me importa, pero que arreglen el bache que hay en mi calle antes, por dios”. Por otro lado, el joven estudiante de literatura Mateo Álvarez aplaudió la iniciativa: “Por fin un presupuesto que no trata solo de cifras frías, sino que busca una conexión emocional con el contribuyente. Ese verso sobre los contenedores de basura que ‘hambrientan al viento’ me llegó al alma”.
Los grupos vecinales han presentado más de doscientas alegaciones pidiendo que, en lugar de poesía, se enmiende la partida de limpieza viaria. Sin embargo, el PSOE mantiene que “la lírica también es una herramienta de gestión” y que “un presupuesto sin alma no sirve ni para rellenar los agujeros de las alcantarillas”.
El PP contraataca con un presupuesto en formato Excel
Desde el equipo de gobierno, la respuesta ha sido contundente. La concejala de Hacienda, Lucía Sánchez, anunció que su grupo presentará un contrapresupuesto “en formato de hoja de cálculo actualizable en tiempo real”. “Mientras el PSOE se entedia con los metros y las estrofas”, declaró Sánchez, “nosotros hemos previsto una partida para reparar las carreteras que incluye una macro que avisa automáticamente cuando el asfalto se cuaja por encima del cinco por ciento”.
El portavoz popular added that their budget includes “una columna llamada ‘ambición real’ donde se detalla que aspiramos a que los contenedores de basura se vacíen al menos dos veces por semana en verano, y que esa ambición es medible, no metafórica”. Además, han anunciado que cualquier concejal que utilice la palabra ‘verso’ en un pleno será multado con cincuenta euros que se destinarán a la compra de calculadoras nuevas para el departamento de economía.
La implementación técnica deja a los funcionarios entre la lírica y el desespero
Los técnicos del Ayuntamiento están enfrentando el primer desafío práctico: cómo traducir a lenguaje contable una estrofa que dice “los barrios periféricos / merecen un trato igual / aunque el alcalde / no sepa dónde están”. Según el interventor económico, Javier Ruiz, “estamos tratando de crear un nuevo código de cuentas donde el concepto ‘análisis metafórico de la realidad urbana’ tenga una partida propia, pero el sistema de SAP no reconoce los acentos en las partidas presupuestarias”.
Además, la Unión de Funcionarios ha convocado una asamblea para debaten si redactar informes en verso constitute abuso psicológico. “No nos pagan para descifrar qué significa ‘las alcantarillas sueñan con ser fuentes’”, afirmó la representante sindical Ana López. “Si quieren poesía, contraten a un poeta. Nosotros estamos aquí para que el ciudadano pague su IBI y sepa cuánto se gasta en cada cosa”.
El pleno se convierte en un congreso de poesía municipal
Durante el último pleno municipal, el debate presidido por la alcaldesa Sara Cantizani se transformó en lo que varios concejales han llamado “el concurso de versos más caro de la historia de Oviedo”. El portavoz del PSOE leyó su enmienda completa durante cuarenta y cinco minutos, acompañada por un músico de la Orquesta Sinfónica que tocaba fragmentos de Schubert entre cada estrofa. El PP respondió con un PowerPoint de trescientas diapositivas titulado “Números que realmente significan algo”.
Al final de la sesión, la alcaldesa anunció que ha creado una comisión especial para estudiar la viabilidad de convertir todo el presupuesto municipal en haikus. “Si logramos que cada partida presupuestaria tenga cinco sílabas, siete y cinco”, declaró Cantizani, “quizás los ciudadanos empiecen a entender para dónde va su dinero, o al menos se entertendrán leyendo la hoja de gastos mientras esperan el autobús”.
Las propuestas ciudadanas que superan a los partidos
Ante la vorágine lírica de los grupos políticos, los vecinos de Oviedo han empezado a presentar sus propias propuestas presupuestarias en forma artística. La asociación Vecinos por el Pavimento ha enviado un video en stop motion donde se explican las obras de carretera mediante personajes animados de ladrillos que cantan en coro. Por otro lado, el colectivo Oviedo Silencioso ha propuesto que el presupuesto se redacte en lenguaje de señas interpretado por mimes, argumentando que “si no se entiende con palabras, al menos será espectacular”.
El Grupo Municipal de Ciudadanos ha sugerido un compromiso: presentar el presupuesto en dos versiones, una en números para los técnicos y otra en verso para los políticos, de modo que todos puedan entender algo, aunque sea por separado. “Así”, dijo su portavoz, “si la obra no se hace, al menos nos consuela que la excusa fue poéticamente justificada”.
Conclusión: la poesía como herramienta de gobierno
En última instancia, esta batalla presupuestaria entre números y versos refleja algo más profundo sobre la política local en Oviedo: cuando los problemas son reales y complejos, la tentación es recurrir a la belleza retórica en lugar de a la solución técnica. El PSOE ha demostrado que se puede presentar una enmienda al presupuesto entero sin decir una sola cifra concreta, mientras que el PP insiste en que la ambición se mide en euros y no en metáforas.
Al final del día, los ciudadanos de Oviedo continúan esperando que alguien, sea quien sea, utilice el presupuesto para arreglar las calles, limpiar los barrios y construir viviendas, independientemente de si lo hace en prosa, verso o lenguaje de programación. Porque, al cabo, ninguna estrofa bonita ha tapado nunca un bache en la carretera, y ningún verso ha devuelto la luz a una calle oscura. Lo que sí ha logrado la poesía municipal es que, por fin, los vecinos se entretengan discutiendo si el gobierno está gestionando la ciudad o escribiendo un poema épico que nadie pidió.
Mientras tanto, en el departamento de Hacienda, un funcionario ha empezado en secreto a traducir la enmienda del PSOE a lenguaje de máquina binario, convencido de que si los números no suman en decimal, quizá lo hagan en código. “Al menos así”, dice mientras teclea, “nadie podrá decir que el presupuesto carece de ambición: tendrá la ambición de ser understood by computers”.