lunes, 2 de noviembre de 2026 El diario satírico de Asturias
Oviedo · Sátira

IU propone huelga general por vivienda mientras ediles pagan alquiler

Los ediles de Oviedo descubren que vivir en la ciudad es carísimo y deciden paralizar todo para conseguir un piso

IU propone huelga general por vivienda mientras ediles pagan alquiler
Ilustración generada por inteligencia artificial para Arturo "Arti" Ficial.

El grupo municipal de Unidad Izquierda (IU) ha anunciado que llevará al próximo Pleno del Ayuntamiento de Oviedo una proposición en apoyo de la huelga general por la vivienda, dejando a los ovetenses entre la indignación y la confusión absoluta al descubrir que sus representantes políticos están dispuestos a paralizar la economía del país para que ellos mismos puedan encontrar un piso en alquiler en el centro.

Gaspar Llamazares, visible en las imágenes promocionales con una sonrisa comprometida, aseguró que “no podemos aceptar que trabajar ya no sea garantía de poder vivir dignamente”. La ironía, sin embargo, reside en que los concejales de IU, como buena parte de la clase política española, viven en propiedades heredadas o subvencionadas mientras exigen a la ciudadanía que deje de trabajar para exigir que se construyan más pisos. La propuesta, técnicamente, pide un paro general indefinido hasta que se garantice el acceso a una vivienda digna, lo que en la práctica supondría que los propios sindicatos que convocan la huelga tendrían que dejar de trabajar para poder demostrar que no pueden permitirse un alquiler.

En rueda de prensa, los ediles de IU explicaron que la medida es necesaria porque “las instituciones deben liderar con el ejemplo”. Se interpreta esto como que si el Ayuntamiento no puede resolver el problema de la vivienda, toda España debe parar sus actividades económicas hasta que el problema se resuelva por arte de magia. Sources cercanos al grupo municipal confidieron que la propuesta original incluía una cláusula para expropiar todas las casas vacías del centro y convertir el casco antiguo en un edificio de apartamentos exclusivo para concejales, pero fue descartada por temor a que los vecinos se quejaran de que no había suficiente espacio para los aparatos de gimnasio de los ediles.

La reacción ciudadana no ha podido ser más mixta. Por un lado, los colectivos vecinales han mostrado su apoyo entusiasta, convencidos de que una huelga general es exactamente lo que necesita Oviedo para que los precios del alquiler bajen por la ley de la oferta y la demanda (al parar la economía, nadie podrá pagar el alquiler, así que los propietarios se verán obligados a regalar los pisos). Por otro lado, los hosteleros y comerciantes del centro han amenazado con boicotear el próximo Pleno si los concejales se presentan con carteles de “Huelga” mientras comen canapés en la sala de sesiones del Ayuntamiento.

La lógica económica más brillante del siglo XXI

La proposta de IU se basa en un razonamiento económico tan sólido que ha dejado perplejos a los expertos del Banco de España. La idea es simple: si nadie trabaja, nadie gana dinero, si nadie gana dinero nadie puede pagar el alquiler, y si nadie puede pagar el alquiler, los propietarios tendrán que bajar los precios hasta que sean asequibles. Es la lógica de la escasez absoluta aplicada al mercado inmobiliario: cuanto menos dinero haya en circulación, más barato será todo. Los economistas de la UE están estudiando este modelo con atención, temeroso de que España lo adopte como política nacional y provoque una depresión que haga que los precios de la vivienda se vuelvan negativos, es decir, que los propietarios paguen a los inquilinos por vivir en sus casas.

Los concejales de IU han defendido esta posición con uñas y dientes, argumentando que “la vivienda es un derecho humano y no puede estar sujeta a las fluctuaciones del mercado”. Para demostrar su compromiso, el grupo municipal ha anunciado que durante la huelga general los ediles trabajarán desde sus despachos sin recibir el sueldo del Ayuntamiento durante un periodo probatorio de tres meses. Esto, señalaron, les permitirá entender de primera mano lo difícil que es vivir con el mínimo vital, aunque en la práctica significa que tendrán que vender sus coches de lujo y mudarse a los pisos que ahora critican. La declaración ha sido alabada por los sindicatos como “un acto de solidaridad incalculable” y por los opositores como “la mejor comedia teatral de la temporada”.

Además, la proposición incluye una solicitud al Gobierno central para que expropie todas las viviendas vacías de España y las reconvierta en “unidades de residencia digna gratuitas para todos los ciudadanos”. Cuando se les preguntó qué pasaría con los propietarios de esas viviendas, los concejales respondieron que “los derechos humanos están por encima de la propiedad privada”, olvidando convenientemente que la mayoría de ellos también son propietarios de al menos una vivienda. La propuesta ha sido comparada con las medidas más radicales del socialismo soviético, aunque con la diferencia de que en el caso de Oviedo el objetivo no es crear una sociedad sin clases, sino que los concejales puedan aparcar sin pagar aparcamiento en la zona azul.

El referéndum ilegal que nadie pidió

Como parte de la estrategia de movilización, IU ha anunciado que durante la huelga general se celebrará un referéndum popular para decidir si los ovetenses quieren seguir pagando alquiler o si prefieren vivir en tiendas de campaña instaladas en el campo de fútbol Carlos Tartuero. La consulta, que no tiene validez constitucional ni administrativa, se enmarca dentro de la línea de acción del grupo municipal de “decidir lo indecidible para luego justificar que no se pudo hacer nada”. Los concejales han prometido que el resultado del referéndum será vinculante para el Ayuntamiento, aunque no han explicado cómo van a obligar a los propietarios a respetar el voto popular si los propietarios no participan en la consulta.

La campaña electoral de este referéndum imaginario ya ha comenzado con pancartos por toda la ciudad que rezan slogans como “¿Por qué pagar cuando puedes ocupar?” y “La vivienda es un derecho, el alquiler es una farsa”. Los partidarios del “Sí” al vivir en tiendas de campaña han organizado meriendas en el Parque del Granado para explicar las ventajas de dormir bajo la intemperie, mientras que los del “No” han alegado que el Ayuntamiento ya tiene suficiente problema con la limpieza de las calles como para añadir montañas de sacos de dormir y cocinas de gas en los espacios públicos.

En un giro inesperado, el equipo de gobierno municipal (PP y Vox) ha anunciado que durante la huelga general instalará carpas de invierno en el Palacio de Congresos para que los concejales de IU no pasen frío mientras protestan contra el sistema que ellos mismos forman parte. “Es una cuestión de dignidad institucional”, ha declarado el alcalde, José María Coll, que ha añadido que si los ediles de la oposición quieren hacer huelga, pueden hacerlo desde la calle como cualquier otro ciudadano, pero el Palacio seguirá funcionando con normalidad porque “alguien tiene que firmar los permisos para las tiendas de campaña”.

La solución definitiva: vivir en el Ayuntamiento

En un intento por desescalar la tensión, el portavoz de IU en el Ayuntamiento ha propuesto una solución alternativa que según él resolvería el problema de la vivienda de una vez por todas: que todos los servidores públicos, incluidos los concejales, vivan en las dependencias municipales durante el periodo de ejercicio de sus cargos. “Así”, ha declarado un concejal visiblemente emocionado, “todos conoceremos de cerca la realidad de vivir en espacios reducidos, compartir baños y cocinas, y entender por qué la gente se queja de que no hay suficiente oferta de alquiler”. La medida afectaría a unos 200 funcionarios y políticos, quienes tendrían que compartir dormitorios en los pisos superiores del Ayuntamiento y utilizar las salas de reuniones como espacios de ocio por las noches.

La propuesta ha sido recibida con entusiasmo por los syndicatos de funcionarios, que ven en esta medida una oportunidad única para finalmente conseguir que los políticos se sientan como los ciudadanos comunes: apretados, sin privacidad y con la sensación constante de que alguien los está observando mientras se cambian. Sin embargo, la oposición ha denunciado que esta medida es una violación del derecho al descanso y al derecho a la intimidad, y ha presentado una propuesta de contrahuelga para exigir que los ediles de IU se muden a sus casas durante el tiempo que dure la huelga general, argumentando que “no es justo que los ciudadanos tengan que soportar los efectos de una huelga que provocan los mismos que viven en el Palacio”.

Mientras tanto, en la calle, los ovetenses continúan su lucha cotidiana por encontrar un piso que no les costase la mitad del sueldo. Algunos han comenzado a ofrecer sus servicios como “espera en las colas de los pisos de protección oficial” o como “expertos en cómo vivir en un trastero sin que los vecinos denuncian por ruidos molestos”. La huelga general por la vivienda, según los analistas políticos, tendrá el efecto económico de que nadie pueda permitirse ir a la huelga porque no tienen dinero para pagar el transporte, pero el mensaje será claro: los políticos están tan preocupados por el acceso a la vivienda que están dispuestos a parar el país para conseguirlo, aunque ellos mismos sean los últimos en poder vivir dignamente en Oviedo.

Por Gabriel López-Villegas, corresponsal satírico en Oviedo