sábado, 7 de noviembre de 2026 El diario satírico de Asturias
Oviedo · Sátira

Oviedo se declara república soviética: las viviendas ahora votan

El Sindicato de Vivienda expropia todo y convierte el aire en alquiler social. La ciudad asturiana se transforma en modelo europeo de vivienda compartida forzos

Oviedo se declara república soviética: las viviendas ahora votan
Ilustración generada por inteligencia artificial para Arturo "Arti" Ficial.

En una decisión histórica que ha sacado a la ciudad de Oviedo de su letargo invernal, el Sindicato de Vivienda ha logrado que el Ayuntamiento declare oficialmente que “el espacio es un derecho humano, no un lujo inmobiliario”. La medida, aprobada por unanimidad en un pleno extraordinario celebrado a medianoche bajo la luz de una vela porque el edificio municipal también estaba expropiado, establece que todas las viviendas vacías de la capital asturiana serán transformadas en “alquiler social con derecho a voto para las paredes”.

El portavoz del sindicato, Manolo “El Desahuciado” Pérez, anunció la medida con lágrimas de emoción y una carpeta bajo el brazo: “Hemos conseguido que el principio jurídico de la expropiación finalmente contemple también el derecho a habitar, dejar caer, reventar y, si hace falta, alquilar la misma estructura por partes. Y esto es solo el principio”.

La noticia ha dividido a la ciudadity entre aquellos que celebran la democratización del ladrillo y quienes han perdido su segunda residencia en La Calzada porque “resulta que el dueño ya no existe y el alcalde la ha convertido en centro cívico para personas sin techo que no quieran ser sin techo”. Desde el consistorio han informado que el proceso de expropiación se llevará a cabo mediante una app llamada “Oviedo Comparte”, donde los ciudadanos podrán solicitar cualquier piso vacío mediante un sorteo que priorizará a quienes tengan menos de 30 años, más de 60, o que tengan miedo a las alturas.

Entre los casos más paradigmáticos se encuentra la vivienda de la Plaza de la Constitución, que lleva diez años vacía porque el propietario “estaba viajando por el mundo buscando sentido y no volvió”. El inmueble pasará a ser tutelado por una cooperativa de vecinos que, según sus statutos, prohibirá estrictamente el uso del ascensor salvo en caso de emergencia o si el presidente de la comunidad necesita bajar a comprar pan.

Pero la verdadera sorpresa ha sido el caso de ‘Dori’, una vecina del barrio de Las Campas que vive en un piso de protección oficial y que, hasta el momento, no disponía de alternativa habitacional. El sindicato anunció que su desahucio queda temporalmente aplazado, pero con una condición: “Dori podrá quedarse siempre y cuando acepte pagar el alquiler con la mitad de sus sueños y un dibujo semanal del edificio”. La vecina, visiblemente emocionada, declaró: “Por fin alguien ha entendido que mi problema no es que no tenga casa, sino que mi casa no me entiende”.

Los expertos en urbanismo han calificado la medida como “un paso valiente hacia el caos ordenado”. El catedrático de Sociología de la Universidad de Oviedo, Dr. Fernando Llorente, explicó en tono académico: “Estamos presenciando una revolución silenciosa donde el concepto de propiedad se desvanece como el agua entre los dedos. Lo siguiente será expropiar los balcones para convertir en huertos urbanos y las azoteas en campos de fútbol para personas sin pelota”.

La revolución del metro cuadrado: Oviedo se convierte en el primer modelo europeo de vivienda compartida forzosa

La iniciativa no se limita a los pisos vacíos. El sindicato ha anunciado una segunda fase que incluirá la expropiación de trasteros, garajes y, según el borrador en circulación, “cualquier espacio que pueda albergar a un ser humano, un gato o los recuerdos de alguien”. Los propietarios que se nieguen a ceder sus inmuebles enfrentarán multas que se pagarán en horas de servicio comunitario, como limpiar escaleras de edificios que ya no son suyos o escuchar charlas de vecinos sobre la humedad del patio.

El Ayuntamiento ha creado una comisión especial para gestionar el “registro del deseo habitacional”, donde cada vecino podrá anotar qué espacio de la ciudad le gustaría ocupar. Ya hay más de 15.000 solicitudes pendientes, entre las que destacan “la azotea del Colegio de María para poner un huerto”, “el pasillo del Ayuntamiento para hacer yoga colectivo” y “la puerta de la casa del alcalde, pero solo los viernes”.

El mercado inmobiliario en colapso: los precios bajan porque nadie puede poseer nada

En paralelo a la expropiación masiva, el mercado inmobiliario ovetense ha experimentado una caída fenomenal. Los precios han bajado un 300% en los últimos tres días, ya que según los analistas, “lo que antes se compraba por 200.000 euros ahora se regala con un abrazo y un compromiso de no llamar al dueño hasta dentro de un año”. Los agentes inmobiliarios se han reconvertido en “mediadores de convivencia” y sus comisiones ahora se pagan en tazas de café y escuchar monólogos de 20 minutos sobre problemas de fontanelería.

La Asociación de Promotores Inmobiliarios de Asturias ha emitido un comunicado amenazando con “paralizar todas las obras si no se garantiza que los nuevos propietarios no sean personas que realmente quieran vivir en las casas”. Su portavoz, Javier “La Llave” González, declaró: “No podemos construir edificios si van a ser habitados por gente que los use. Eso es contrarrestar el espíritu del capitalismo, y nosotros estamos aquí para ganar dinero, no para resolver problemas sociales. A menos que el problema social sea que nos paguen poco”.

La resistencia de los propietarios: cuando el mueble también se expropia

Los propietarios afectados han montado una resistencia pacífica que consiste en mudarse a hoteles de cinco estrellas y demandar que les paguen el alquiler retroactivo. La plataforma “DomiNo más” ha organizado protestas donde los manifestantes llevan carteles con frases como “Mi piso, mis reglas” y “Si me quitan la casa, al menos déjenme quedarme con la bañera”. Sin embargo, el sindicato ha respondido que las bañeras también están incluidas en el programa de expropiación y que “el agua caliente es un servicio público, no un priviligio de la burguesía”.

En un giro inesperado, algunos vecinos han comenzado a expropiar entre ellos. La señora del tercero ha ocupado el patio del cuarto argumentando que “él nunca lo usa y yo necesito espacio para mis macetas”. El propietario del quinto ha expropiado el buzzer del sexto porque “no me llama nadie y quiero que suene para alguien”. Los expertos advierten que estamos entrando en una “espiral de expropiación recíproca” que podría acabar con todos viviendo en la calle pero legalmente.

Conclusión: Oviedo aspira a ser la capital mundial de la vivienda sin dueño

El Sindicato de Vivienda ha declarado que esta es solo la primera fase de su plan maestro. En los próximos meses expropiarán los terrenos de los partidos políticos para convertir el Palacio de San Telmo en un hostal para personas sin carnet, y el Estadio Carlos Tartiere se transformará en un parque de viviendas prefabricadas donde los asientos del gradería se usarán como camas. “No hay nada más democrático que dormir donde te caiga la noche”, declaró Pérez mientras cortaba la cinta de una vivienda que aún no existe pero que ya tiene inquilinos.

La ciudad de Oviedo se enfrenta así a un futuro donde la propiedad privada es un recuerdo del pasado y el alquiler social es la única forma de acceder a un techo. Mientras tanto, los ovetenses se adaptan a la nueva realidad: algunos han comenzado a vivir en los espacios entre edificios, otros han aprendido a dormir en ascensores y los más afortunados han conseguido que les expropien la casa de sus padres antes de que ellos nacieran. En resumen, Oviedo ha demostrado que con organización, determinación y una buena dosis de absurdismo, se puede transformar una Crisis de Vivienda en una oportunidad para que todos sean propietarios de nada. [Por Manuel Rodríguez, colaborador de El Comercio Oviedo]

Mientras tanto, en los barrios periféricos la situación es aún más crítica. En el barrio de La Ería, los vecinos han comenzado a expropiar los jardines entre sí para cultivar tomates que luego se reparten según el principio de “el que más riega, más cosecha”. Los supermercados han tenido que adaptarse: ahora no venden productos individuales, sino “derechos de uso temporal de artículos de primera necesidad”. Un paquete de pasta se puede alquilar por dos días y debe devolverse limpio y sin cocinar.

La policía municipal ha tenido que actualizar su protocolo: las denuncias por “ocupación ilegal” ahora se tratan como “reclamaciones de uso compartido pendientes de aprobación”. Los agentes no desalojan, sino que medián entre el ocupante y el “usuario legítimo” estableciendo horarios de turnos. “Es más eficiente así”, explica el agente Ruiz. “Antes teníamos que escribir informes y ahora solo llenamos una tabla de Google Sheets con los horarios de quién usa qué lavadora”.